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Nigeria

Personal sobre el terreno 
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MSF trabaja en Nigeria desde 1996
En 2010 volvieron a desatarse tensiones étnicas y religiosas en el norte y el sur del país. El sistema sanitario siguió adoleciendo de falta de recursos.
© Silvia Fernández

Equipo de respuesta a emergencias

Un equipo de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF) basado en Sokoto, en el noroeste del país, ofreció asistencia en brotes de enfermedades, desastres naturales, crisis violentas y desplazamientos de población en cuatro estados nigerianos. El equipo intervino tras las inundaciones en el estado de Sokoto, distribuyendo material de ayuda y atendiendo a las familias desplazadas. También trató a personas afectadas por brotes de sarampión, meningitis y cólera. En los estados de Katsina, Bauchi y Borno, 9.481 pacientes de cólera fueron atendidos entre agosto y noviembre.

El equipo también respondió a brotes de cólera y sarampión en los estados de Kaduna y Plateau, en el centro de Nigeria. Vacunó a más de 15.600 niños en Kaduna y trató a unos 2.600 con sarampión. También suministró medicamentos y material médico a las principales instalaciones sanitarias de Jos, tras violentos enfrentamientos en la ciudad.

Lagos

En esta ciudad, de unos 18 millones de habitantes, las necesidades de la población vulnerable suelen descuidarse. MSF empezó en julio a ofrecer atención general, reproductiva y de urgencias en el centro de salud Aiyetoro, en el suburbio de Makoko. Las dolencias más comunes son malaria, infecciones respiratorias y enfermedades crónicas. El centro es la base desde donde se están ampliando las actividades mediante clínicas móviles. La primera empezó a operar en Otto en octubre y otra cubrirá las zonas de Badia y Riverine a principios de 2011.

Salud materno-infantil

La falta de acceso a la atención sanitaria afecta especialmente a mujeres y niños en el norte del país. En el estado de Sokoto, un equipo móvil ofrece atención general, obstétrica, pediátrica y nutricional en el centro de salud de Goronyo y los pueblos colindantes. En 2010, el equipo inició un programa de transmisión del VIH de madre a hijo.

En el estado de Jigawa, MSF intervino a 402 mujeres con fístulas obstétricas. El centro de MSF en Jahun, abierto en 2008, también ofrece atención neonatal y obstétrica de urgencia para prevenir fístulas, unas heridas en el canal de parto ocasionadas por partos largos sin asistencia o sin la opción de una cesárea. Muchas mujeres que las padecen tienen síntomas desagradables como incontinencia urinaria, que puede ser causa de exclusión social. Cada vez más mujeres van al centro de MSF a dar a luz: en 2010 el equipo asistió 3.649 partos, más del doble que el año anterior.

En junio un equipo basado en el hospital de Kazaure, en el mismo estado de Jigawa, empezó a atender a niños con desnutrición severa tras una crisis alimentaria en la región. Más de 6.600 niños recibieron tratamiento y 1.700 fueron hospitalizados.

Atención de traumatismos

La violencia siguió siendo un problema en el delta del Níger. El equipo en el centro de urgencias de 75 camas del hospital de Teme, en Port Harcourt, fue uno de los primeros de MSF en utilizar fijaciones internas para reparar fracturas. Esta técnica permite a los pacientes volver a caminar en unas pocas semanas, a diferencia del anterior sistema de tracción, que exige meses. En 2010, MSF atendió de urgencia a 10.850 personas, el 42% de las cuales presentaba heridas relacionadas con la violencia. En total, más 2.000 pacientes fueron ingresados y se realizaron más de 3.500 intervenciones quirúrgicas. El equipo también atendió y dio apoyo psicológico a 645 víctimas de abusos sexuales.

Traspaso en Bayelsa

Desde 2008, MSF trabajaba en un centro de salud del distrito de Ogbia, en el estado de Bayelsa (delta del Níger). En los primeros meses de 2010, la organización atendió a 4.700 personas y vacunó a 5.400 niños tras un brote de sarampión. El proyecto fue traspasado en abril a las autoridades de salud locales y nacionales.

Envenenamiento por plomo

La actividad de las pequeñas minas de oro en el estado de Zamfara, en el noroeste del país, estuvo directamente relacionada con un grave envenenamiento por plomo en siete pueblos. Los lugareños manipulaban y secaban mineral que contenía plomo en sus casas o en las proximidades. A petición del Ministerio de Salud nigeriano, MSF trató a más de 400 niños que sufrían envenenamiento por plomo en dos centros de salud e informó a la población de los riesgos de la extracción de oro. Este envenenamiento se considera una de las peores contaminaciones de metales pesados que ha habido en el mundo.