PAISES

R. D. del Congo

Personal sobre el terreno 
2.782
MSF trabaja en la República Democrática del Congo desde 1981
La mayoría de los habitantes de la República Democrática del Congo (RDC) carece de acceso a la atención sanitaria. Una escalada de la violencia en el este del país ha exacerbado las ya existentes necesidades médicas.
Extracción de una bala de un AK47 de una joven por parte de los cirujanos en el hospital de Virunga, Goma.

En 2012, un grupo armado de reciente formación, el M23, atacó Rutshuru, provincia de Kivu del Norte, antes de ocupar la capital provincial de Goma durante varios días. Cientos de personas resultaron heridas y miles se vieron obligadas a huir una vez más; tuvieron que abandonar el campo de desplazados de Kanyaruchinya rumbo al sur.

Médicos Sin Fronteras (MSF) siguió gestionando servicios en el hospital de Rutshuru durante todo el estallido de violencia, aunque con un equipo reducido. De julio a diciembre, el personal proporcionó atención básica de salud, atención nutricional, servicios de maternidad y asistencia a las víctimas de la violencia sexual en el centro de salud de Kanyaruchinya. Además, abrió un centro de tratamiento de cólera. En noviembre MSF empezó a trabajar en el campo de Mugunga III, ofreciendo atención básica de salud, apoyo nutricional y tratamiento para las víctimas de la violencia sexual. El personal quirúrgico operó a 60 heridos de guerra en el hospital de Virunga, Goma.

Atención médica integral en Kivu del Norte y del Sur
MSF reanudó sus actividades en el hospital de Masisi, en Kivu del Norte, en 2012: los servicios se habían reducido después de que un miembro del personal resultase herido en 2011. El equipo apoya a todos los servicios y dispensa atención básica de salud en dos centros de salud primaria y mediante clínicas móviles. También ofrece servicios integrales en Mweso, Kitchanga y Pinga.

En Kivu del Sur, MSF presta apoyo en los hospitales y centros de salud en Kalonge, Minova, Shabunda, Kimbi Lulenge y Baraka.

En Lubutu, en Maniema, el programa hospitalario de MSF ha conseguido reducir significativamente la mortalidad. En marzo, MSF traspasó sus actividades al Ministerio de Sanidad después de que el equipo demostrase que se pueden ofrecer servicios de mayor calidad casi al mismo coste que el fijado por el Ministerio.

La inseguridad limita las actividades médicas
En abril, dos trabajadores de MSF fueron retenidos varias horas en Nyanzale, cerca de Rutshuru. Se decidió interrumpir las actividades y se redujo el número de trabajadores.

Pinga, también en Kivu del Norte, fue escenario de conflictos armados en repetidas ocasiones, y los residentes, incluidos los equipos de MSF, tuvieron que huir. Los intensos combates entre el ejército y el grupo Mai-Mai obligaron a suspender durante unas semanas la respuesta de una emergencia de malaria.

En febrero, en Kivu del Sur, el personal que había estado trabajando en seis centros de salud y gestionando clínicas móviles en Hauts Plateaux, Uvira, fue evacuado debido al conflicto, aunque MSF siguió suministrando medicamentos a las estructuras. Cuando el recinto de MSF en Baraka fue objeto de un robo con intimidación, los servicios continuaron con menos personal.

Asistencia a los desplazados en Katanga
Hasta agosto, un equipo en Kalémie, en la provincia de Katanga, proporcionó servicios básicos de salud, servicios de maternidad, apoyo nutricional y agua a los dos campos para personas que habían huido del conflicto en Kivu del Sur.

También en esta provincia se desataron enfrentamientos entre el ejército y las milicias Mai-Mai. MSF ofreció servicios básicos de salud a los desplazados en Dubie a partir de marzo, y en Mitwaba entre abril y agosto. Los combates también obstaculizaron el acceso de la población a los programas de servicios de salud en Shamwana. Además, los continuos desplazamientos impidieron el seguimiento de muchos pacientes.

Asistiendo a las víctimas del conflicto en la provincia oriental
En Geti (Ituri), MSF proporciona servicios médicos básicos y especializados, prestando especial atención a la salud materno-infantil. Más de 820 pacientes, dos tercios de los cuales eran menores de cinco años, fueron admitidos en urgencias.

En Bunia, MSF proporciona recursos económicos, humanos y logísticos a dos organizaciones congoleñas (SOFEPADI y EPVI, o Hope for Life) ofreciendo servicios de atención a la salud de la mujer y de planificación familiar y tratamiento del VIH. MSF apoya también a la unidad de urgencias del hospital de Dingila en Bas-Uélé. En 2012, 1.070 pacientes fueron admitidos, más de la mitad de ellos con malaria. En Niangara, en Haut-Uélé, MSF siguió apoyando al hospital general y a tres centros de salud, donde las actividades se ampliaron para ofrecer servicios de salud mental y vacunaciones rutinarias. El programa en Dungu fue traspasado a las autoridades sanitarias en diciembre, tras una mejora de la situación de seguridad y una reducción del número de pacientes.

Enfermedad del sueño
Tres cuartas partes de todos los casos reportados de enfermedad del sueño (tripanosomiasis humana africana) se encuentran en RDC, pero el número de análisis para detectar la enfermedad han descendido significativamente. En Ganga-Dingila y en Ango, Bas-Uélé, MSF trabajó con el personal del Ministerio de Sanidad y examinó a unas 60.000 personas, tratando a 1.070 con la enfermedad. En las provincias de Bandundu y de Kasai-Occidental 100 pacientes más recibieron tratamiento a través de un programa móvil, que cerró en diciembre. El programa de MSF en Doruma en Haut-Uélé fue traspasado al Ministerio de Sanidad cuando el número de casos disminuyó situándose por debajo del umbral de la emergencia.

Atención al VIH
Apenas el 15% de las personas con VIH en RDC tienen acceso al tratamiento antirretroviral (ARV) que necesitan, una de la coberturas más bajas del mundo.

En Kinshasa, el personal del centro hospitalario de MSF en Kabinda ha tratado a un gran número de pacientes que llegan en un estadio avanzado de la enfermedad. Unos 4.700 pacientes están recibiendo tratamiento antirretroviral en Kinshasa, y muchas personas participan en los programas de VIH de MSF en todo el país.

Malaria

La malaria es la principal causa de enfermedad y muerte en RDC. En 2012, un brote asoló varias regiones de las provincias de Ecuador Occidental y Maniema. De forma inusual, un gran número de casos de malaria requirieron hospitalización. Los equipos de MSF abrieron unidades de tratamiento y de cuidados intensivos, suministraron medicamentos a las instalaciones sanitarias y organizaron el traslado de los pacientes graves al hospital. Entre junio y septiembre, MSF trató decenas de miles de pacientes, la mayoría de los cuales eran niños menores de cinco años.

Sarampión
A principios de año, se produjo una epidemia de sarampión en las zonas de Dungu y Faraje, provincia Oriental. MSF vacunó a 37.400 niños y trató a 61 pacientes. Cuando se produjo otra epidemia masiva en octubre, MSF organizó una gran campaña de vacunación. Los equipos también respondieron al sarampión en las provincias de Katanga, Kivu del Sur, Bandundu y Ecuador.

Cólera
A lo largo del año, MSF respondió a varios brotes de cólera en RDC. En Ituri, en la provincia Oriental, los equipos trataron a 1.160 pacientes; en Goma y sus alrededores, a 1.550, y 300 en Lubumbashi. El personal también gestionó un centro de tratamiento en el hospital de Kalémie y respondió a otros brotes en las provincias de Bandundu y Kivu del Sur.

Brote de Ébola en Haut-Uélé
En agosto, en Isiro, Haut-Uélé, se produjo un brote de Ébola, una fiebre hemorrágica transmitida a través de los fluidos corporales. No hay ninguna cura conocida para esta enfermedad, y la tasa de mortalidad fluctúa entre un 30 y un 90%. MSF trató a 18 pacientes y prestó apoyo psicosocial.