PAISES

R. D. del Congo

Personal sobre el terreno 
2.766
MSF trabaja en la República Democrática del Congo desde 1981
El este del país sufre los estragos de un brutal conflicto armado que dura ya más de 10 años. Grupos de hombres armados saquean y destruyen pueblos enteros, obligan a sus habitantes a huir y utilizan la violación como arma de guerra.
© Robin Meldrum

En 2010, la violencia se anotó varios miles más de desplazados en la República Democrática del Congo (RDC). Décadas de descuido del sistema sanitario han ocasionado en todo el país un aumento de las tasas de mortalidad materno-infantil. Según la Organización Mundial de la Salud, la esperanza de vida en el país es de las más bajas del mundo.

Atención médica en zonas de conflicto

En cuanto a programas, personal y presupuesto, el despliegue de Médicos Sin Fronteras (MSF) en RDC es el más importante de la organización. Los equipos prestan atención médica general y especializada en hospitales, centros de salud y clínicas móviles de varias provincias, incluida la capital, Kinshasa, y el este del país, devastado por la guerra. En 2010 realizaron más de un millón de consultas y 10.000 intervenciones quirúrgicas, y asistieron 19.200 partos. Entre otras enfermedades tratadas, están el VIH/sida, la tuberculosis, el cólera, fiebres hemorrágicas, el sarampión, la malaria y la enfermedad del sueño (tripanosomiasis humana africana). También se realizaron campañas de vacunación y programas nutricionales, además de ofrecer cirugía de urgencia y atención pediátrica, psicológica y de salud de la mujer, incluida la atención a víctimas de violencia sexual.

Después de tres años de relativa estabilidad en la región de Bunia, en la provincia Oriental, MSF traspasó sus actividades en el hospital Bon Marché al Ministerio de Salud. SOFEPADI, una ONG congoleña de ayuda a mujeres víctimas de abusos sexuales, asumirá la responsabilidad de los servicios de salud de la mujer. En los seis meses anteriores al inicio del proceso de traspaso, MSF atendió a 675 mujeres.

En otras partes el conflicto se intensificó y las malas infraestructuras del país dificultaron aún más el acceso a las zonas remotas. Alrededor de la ciudad de Pinga, en Kivu Norte, donde la población vive atrapada entre frentes de combate que cambian continuamente, los equipos de MSF se movieron en motos para realizar clínicas móviles y suministrar material médico. En Hauts Plateaux, una parte montañosa de Kivu Sur muy aislada, los equipos caminaron hasta seis horas para llegar hasta las comunidades de desplazados y realizaron casi 13.800 consultas. A Shabunda sólo se puede llevar material en avión; el personal de MSF se desplazó en motos y bicicletas para atender a 22.000 desplazados. En la región del río Uélé, provincia Oriental, sólo se puede acceder a los asentamientos de desplazados en avión.

En las clínicas móviles, centros de salud y hospitales de Bunia, Kivu Norte y Sur, Haut-Uélé y Bas-Uélé, MSF prestó asistencia médica, psicológica y social a casi 6.000 víctimas de abusos sexuales. En Kivu Norte, donde es difícil llegar hasta las comunidades más remotas, MSF formó a una red de asesoras para responder a las necesidades de las víctimas de violencia sexual y, en caso necesario, referir a pacientes al hospital.

Unidades de respuesta rápida

En la capital, Kinshasa, Kisangani (norte), Lubumbashi (sur) y Mbandaka (oeste), MSF trabaja con el Ministerio de Salud en labores de seguimiento epidemiológico. Los equipos investigan todas las alertas de brotes de enfermedades infecciosas y otras emergencias médicas de rápida aparición, y están listos para actuar en cuestión de días. En 2010, respondieron a 10 crisis, incluidos brotes de fiebre amarilla y de sarampión, y prestaron ayuda médica de emergencia a comunidades atrapadas por los combates en la provincia de Ecuador.

Respuesta a brotes

El sarampión se extendió por todo el país en 2010. MSF vacunó a 2.700 niños en Nyanzale (Kivu Norte), casi 90.000 en la zona de Baraka (Kivu Sur), y 103.000 en Sakania, 40.000 en Dilolo y 8.000 en Bendera (Katanga).

Las malas condiciones de vida en los campos de desplazados y la falta de agua potable también contribuyeron a la propagación del cólera en Kivu Sur. Los equipos de emergencias abrieron centros de tratamiento de cólera y trataron a más de 1.600 pacientes en Kabizo, Makobola, Minova, Mwenga y Shabunda. MSF también dio apoyo a la respuesta de brotes de cólera en dos campamentos de desplazados en Kalemie, en la provincia de Katanga.

La malaria es una de las principales causas de enfermedad y muerte en RDC. MSF trató a 27.000 pacientes en la provincia de Katanga, 26.000 en Kivu Norte y 19.000 en Kivu Sur. Muchos eran niños menores de 5 años.

Haut-Uélé y Bas-Uélé son dos de las zonas más afectadas por la enfermedad del sueño en toda África. MSF trató a 829 personas con esta enfermedad mortal, transmitida por la picadura de la mosca tsé-tsé.

Cirugía de fístulas obstétricas

En el hospital de Masisi, en Kivu Norte, y en los “campamentos quirúrgicos” de Shamwana y Manono, en Katanga, más de 130 mujeres con fístulas obstétricas fueron intervenidas. Las fístulas son heridas en el canal de parto que pueden ser resultado de complicaciones y, en ocasiones, de violencia sexual extrema, que causan incontinencia y un gran estigma social.

Atención de emergencia a quemados

Tras el accidente y posterior explosión de un camión cisterna cargado de gasolina en Sange, Kivu Sur, que saldo con más de 230 muertos y 96 heridos graves, MSF activó una intervención de emergencia. El equipo prestó atención médica y psicológica a 52 pacientes con quemaduras graves en dos hospitales de la región. Se realizaron injertos de piel (un trasplante de piel que permite una curación rápida), y se ofrecieron cuidados intensivos individuales y fisioterapia a los pacientes quemados.

VIH/sida

En 2010, más de 850 nuevos pacientes iniciaron el tratamiento antirretroviral en el proyecto de VIH/sida que MSF tiene en el centro hospitalario de Kabinda, en el centro de Kinshasa, ascendiendo el número total de personas en tratamiento a 2.631.

El equipo también empezó a aportar medicación y ayuda técnica y financiera a “puestos de distribución”, puntos comunitarios de distribución de antirretrovirales en los que los pacientes se responsabilizan de su propia medicación. Estos puestos fueron abiertos y son gestionados por personas con VIH/sida de la Red Nacional de Organizaciones Comunitarias (RNOAC por sus siglas en francés), un grupo de apoyo a pacientes de ámbito nacional.