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Sudán del Sur

Personal sobre el terreno 
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MSF trabajó por primera vez en la región que actualmente es Sudán del Sur en 1983
A medida que avanzaba el año, la escalada de violencia en Sudán del Sur fue agravando la necesidad de asistencia médica urgente.
Vacunación en el campo de Yida. © Yann Libessart

Durante los enfrentamientos entre el Gobierno y las milicias en el estado de Jonglei en abril, el personal y los pacientes del hospital de Pibor fueron objeto de amenazas e intimidaciones, y Médicos Sin Fronteras (MSF) se vio obligada a suspender sus actividades. En mayo, el hospital fue saqueado y resultó gravemente dañado, y los enfrentamientos obligaron a la población a huir al bosque o esconderse en pantanos infestados de mosquitos transmisores de la malaria, sin acceso a agua potable o a comida. Como el hospital de MSF era el único del condado, 100.000 personas se quedaron sin atención médica. Miles de personas emergieron unos 40 kilómetros más lejos, para acudir a la pequeña clínica de MSF en la aldea de Gumuruk; allí se realizaron 100 consultas diarias, para pacientes con neumonía, enfermedades respiratorias, malaria, diarrea y desnutrición, y 49 personas fueron operadas en la nueva unidad quirúrgica. Para responder a las necesidades de los desplazados, abrió una segunda clínica en Dorein (al sur de Pibor) y organizó clínicas móviles en los bosques circundantes mediante un helicóptero. En total, MSF prestó 26.500 consultas en todo el condado a lo largo de seis meses, además de controles prenatales y sesiones individuales y en grupo de salud mental.

El 15 de diciembre, estallaron enfrentamientos en Juba entre diferentes facciones, y la violencia se propagó por las calles. Unas 40.000 personas se refugiaron en dos bases de Naciones Unidas; MSF estableció varias clínicas, que pasaron más de 1.890 consultas. Una de las principales patologías era la diarrea, resultado directo de la pobre calidad del agua y el saneamiento. MSF también donó suministros médicos al Hospital Universitario.

Los enfrentamientos se propagaron rápidamente por varios estados, causando más desplazamientos: 70.000 personas, sobre todo mujeres y niños, huyeron de Bor (capital de Jonglei) rumbo a Awerial, en el estado de Lagos.

Asistencia a los refugiados

MSF prestó atención primaria y especializada, gestionó centros nutricionales y respaldó el suministro de agua y saneamiento para 70.000 refugiados sudaneses en el campo de Yida (Unidad), y para otros 110.000 en los cuatro campos del condado de Maban (Alto Nilo). Además, en estos campos y sus alrededores, MSF vacunó a 132.500 personas contra el cólera, en cooperación con el Ministerio de Salud.

En Pamat (Bahr El Ghazal del Norte), MSF empezó a proporcionar en febrero atención primaria y especializada a los refugiados sudaneses procedentes de Kordofán del Sur. En octubre, otro equipo prestó asistencia médica y nutricional a 5.000 refugiados en Fashoda (Alto Nilo), así como servicios de cirugía y cuidados posoperatorios en el hospital de Malakal.

Atención primaria y especializada

MSF siguió prestando una amplia gama de servicios en clínicas y hospitales en todo el país: cirugía, atención materno-infantil, vacunaciones, obstetricia de urgencia, y tratamiento de la desnutrición, el kala azar, el VIH y la tuberculosis (TB). También respondió a brotes de enfermedades.

En Jonglei, realizó más de 71.000 consultas externas en el hospital de Lankien y mediante una clínica móvil en Yuai. Más al sur, en Bor, MSF prestó atención urgente a 177 pacientes en el hospital del Ministerio de Salud durante el pico de violencia de julio y agosto.

El hospital de Nasir (Alto Nilo) proporcionó servicios básicos y especializados, incluyendo atención al VIH y la TB, y atendió a los pacientes de condados vecinos y de las zonas fronterizas de Etiopía.

En Bentiu (Unidad), MSF traspasó su programa nutricional al Ministerio de Salud en febrero, y abrió un proyecto de TB y VIH. En Leer, en el mismo estado, MSF también ofreció atención primaria y especializada. Se realizaron más de 68.000 consultas externas, de las cuales 13.394 por malaria. MSF también practicó 336 cirugías.

MSF siguió gestionando el único hospital del área de Agok (a 40 kilómetros de la ciudad de Abyei), que atiende a población local, desplazados y comunidades nómadas: los servicios son integrales, e incluyen atención al VIH y la TB. MSF construyó una nueva maternidad en septiembre para responder al gran volumen de bebés prematuros y de bajo peso que nacen en esta zona. Además, organizó clínicas móviles a las zonas remotas, para asegurar atención primaria y materna, y referencias.

En Aweil (Bahr El Ghazal del Norte), en el Hospital Civil, MSF atendió a niños de hasta 15 años las 24 horas del día: en 2013 fueron admitidos 4.600. Este centro cuenta con servicios de cuidados intensivos, cirugía, quemados, neonatología, tratamiento del tétanos y unidad de aislamiento, además de una maternidad en la que se atendieron 6.100 partos.

En noviembre y diciembre, MSF practicó operaciones de fístula obstétrica a 55 mujeres. La fístula, una lesión derivada de complicaciones en el parto, causa dolor e incontinencia, lo que a su vez puede llevar a la exclusión familiar y social. MSF también organizó clínicas móviles, y trató a un gran número de personas con malaria, infecciones respiratorias y diarrea.

En el hospital de Yambio (Ecuatoria Occidental), MSF reforzó su apoyo al programa de VIH del Ministerio de Salud, mediante el reclutamiento, formación y despliegue de personal técnico clave para dispensar atención integral a pacientes de todas las edades, incluidas las mujeres embarazadas.

Finalmente, en noviembre y diciembre, más de 41.000 niños fueron vacunados contra el sarampión en Lagos.