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Zimbabue

Personal sobre el terreno 
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MSF trabajó por primera vez en Zimbabue en 2000
A pesar de los avances, en Zimbabue siguen existiendo graves brechas en el tratamiento del VIH, la tuberculosis (TB) y sus formas resistentes a los medicamentos (TB-DR), y en la atención a las necesidades de niños y adolescentes.
Atención a domicilio de un paciente de TB-MDR: un enfermero de MSF le pone una inyección. © Julie Remy

Aunque el acceso al tratamiento antirretroviral (ARV) ha mejorado, en algunas regiones la cobertura sigue siendo muy baja, debido sobre todo a su coste, a la escasez de recursos humanos, a los limitados horarios de consulta y a las largas distancias que los pacientes deben recorrer. Quienes padecen TB multirresistente (TB-MDR) carecen de acceso al mejor tratamiento disponible. MSF centra su estrategia en la integración de la atención a la TB y el VIH, la descentralización del tratamiento, y el traspaso de tareas de los médicos al personal de enfermería, todo ello en colaboración con el Ministerio de Salud. Este modelo permite que más personas reciban la atención médica que necesitan.

En 2013, MSF contaba con proyectos de VIH y TB en todo el país: Harare (Epworth y Granja Caledonia), Gokwe Norte, Tsholotsho, Beitbridge, Buhera, Gutu y Chikomba. Además, abrió otro programa en el distrito de Nyanga, donde solo reciben ARV el 5% de quienes lo necesitan.

En Nyanga, se hizo énfasis en el tratamiento pediátrico. La estrategia se basa en la optimización de las estructuras de salud y los recursos humanos existentes, con el fin de mejorar la atención de calidad al VIH y la TB. Este programa, que se desarrolla en el hospital de distrito y en nueve clínicas de salud, apuesta por traspasar al personal de enfermería las tareas de inicio del tratamiento. MSF apoya organizando los servicios, las historias clínicas y el circuito de pacientes. Otra medida para aliviar la carga de trabajo en las clínicas son los grupos comunitarios de pacientes, que se organizan para recoger sus medicamentos por turnos, una vez cada tres meses.

El proyecto de Gokwe Norte aplicó este mismo enfoque y reforzó la descentralización de los servicios mediante formación y acompañamiento del personal local. Dos hospitales rurales y 16 centros de salud ya están incorporando el tratamiento del VIH y la TB y la atención a víctimas de la violencia sexual. En la actualidad, 11 estructuras atienden a las personas con VIH y cuatro de ellas ofrecen inicio del tratamiento. Además, se ha descentralizado la atención a 28 estructuras de salud en Gutu y otras 31 en Chikomba. También se han organizado grupos de apoyo.

MSF consiguió que siete estructuras de salud en barrios de Harare densamente poblados (incluida la clínica de Granja Caledonia) fuesen acreditados como puntos de tratamiento y seguimiento de ARV. Además, dio formación sobre el VIH y la TB a 16 enfermeros de Harare, que ahora están cualificados para iniciar los tratamientos. En Epworth, el programa de TB y VIH se integró en la policlínica local a finales del año, y las responsabilidades clínicas fueron traspasadas al personal del Ministerio.

Un paciente de 14 años observa su radiografía. © Julie Remy

El proyecto de Tsholotsho también está en vías de traspaso, tras alcanzarse una cobertura de tratamiento antirretroviral del 98,7%. Dentro del modelo descentralizado, el hospital de Nyamandhlovu siguió gestionando la provisión de ARV, la atención a enfermedades oportunistas y el tratamiento de Prevención de la Transmisión de Madre a Hijo (PTMH). Este último es clave para asegurar una primera generación de niños sin VIH.

A finales de diciembre, el proyecto de VIH y TB de Beitbridge (en la frontera con Sudáfrica) tuvo que cerrar abruptamente, después de que las autoridades decidiesen no permitir la continuación de las actividades. MSF dejó una reserva de medicamentos para tres meses, con el fin de evitar la interrupción de la terapia de sus pacientes, aunque la organización está muy preocupada por su continuidad. A lo largo del proyecto, 7.590 pacientes empezaron el tratamiento ARV y se proporcionó atención en salud mental a 16.300 personas. Y en 2013, 853 pacientes empezaron a ser tratados contra la TB (cinco de ellos contra la TB-DR).

Modernización tecnológica

MSF se esfuerza por impulsar la modernización tecnológica de la atención al VIH en Zimbabue. De momento, ha conseguido introducir la medición rutinaria de la carga viral en Buhera, Gutu y Chikomba, y los técnicos de laboratorio y personal científico de tres hospitales de Harare (Harare, Parirenyatwa y Chitungwiza) han sido formados para que estos centros sean receptores de los resultados de la prueba. En cuanto a la TB y la TB-MDR, la nueva tecnología de diagnóstico GeneXpert (que lo acelera) ya está disponible en la mayoría de estructuras apoyadas por MSF.

Asimismo, en mayo, MSF instaló la plataforma NUCLISENSE en el Laboratorio de Referencia Nacional de Microbiología del Hospital de Harare. Este proyecto, financiado por la agencia de Naciones Unidas UNITAID y gestionado en estrecha colaboración con el Laboratorio y el Ministerio de Salud, aspira a implantar el análisis de la carga viral en todo el país, para que las muestras no tengan que ser enviadas a Sudáfrica; entre septiembre y diciembre, fueron procesadas 11.500.

Atención psiquiátrica a reclusos

MSF siguió prestando apoyo psiquiátrico a reclusos en 10 cárceles, incluida la cárcel de máxima seguridad de Harare: 250 hombres y 30 mujeres recibieron atención en el ala de Psiquiatría. También se organizaron actividades de terapia ocupacional. En total, 1.880 pacientes fueron atendidos en sesiones individuales y en grupo.

Víctimas de la violencia sexual

MSF prestó atención médica gratuita, asesoramiento y referencias para apoyo psicológico, psicosocial y legal a víctimas de la violencia sexual en Mbare, un barrio de Harare. Además, desarrolló actividades de promoción de la salud y sensibilización sobre la violencia sexual y sobre la importancia de buscar atención médica inmediata. En 2013, 1.220 nuevos pacientes acudieron al centro y prestó consulta de seguimiento a otras 920. Este programa no deja de crecer y en breve contará con un edificio de nueva construcción.