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Bolivia

Personal sobre el terreno 
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MSF trabaja en Bolivia desde 1986
La prevalencia de la enfermedad de Chagas en la provincia de Narciso Campero, Bolivia, es superior al 40% en la población general, y alcanza el 80% en personas mayores de 45 años.
Hilario ayuda al personal de MSF a hacer el seguimiento de la enfermedad de Chagas en su comunidad.

El acceso a tratamiento es difícil: la mayoría de los servicios sanitarios son de pago y la gente suele vivir lejos de los centros que ofrecen diagnóstico y tratamiento.

La detección es vital porque el Chagas puede ser mortal. Aunque las personas viven años sin ningún síntoma, la enfermedad acaba causando complicaciones que debilitan el organismo. El fallo cardiaco es la causa más frecuente de muerte en adultos.

Estas complicaciones requieren un tratamiento clínico complejo, que por regla general no está disponible localmente. Se necesitan tratamientos nuevos y más simples para que los pacientes puedan conseguir el tratamiento que necesitan en su centro de salud local.

Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) realizan actividades de detección, tratamiento de Chagas y formación al personal sanitario en las comunidades de Aiquile, Omereque y Pasorapa (Narciso Campero). En 2102, MSF firmó un acuerdo con el hospital local y la organización boliviana Puente de Solidaridad para que los pacientes puedan ser referidos al hospital para consultas con especialistas gratuitamente.

Producción de la medicación para la enfermedad de Chagas garantizada

En 2011 se agotaron las existencias de benznidazol, el medicamento más utilizado para el Chagas: su único fabricante en todo el mundo, con base en Brasil, dejó de producirlo. Tras una campaña de lobby, se reanudó la producción y su suministro está garantizado para todo 2013. En noviembre de 2012, MSF introdujo una formulación pediátrica de benznidazol, desarrollada por la Iniciativa sobre Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi).

Ángel

Tiene 55 años y vive en Chujllas, una pequeña comunidad rural en el departamento de Cochabamba.

No me sentía bien. Tenía palpitaciones cuando dormía. Fui al hospital en la ciudad de Aiquile para que me hicieran un diagnóstico de lo que tenía. Los resultados confirmaron que tenía Chagas. Me resultaba imposible seguir desplazándome a Aiquile para tratamiento. Pasaron seis meses y un amigo me dijo que MSF iba a venir a Chujllas. “Esto es muy importante," me dije, "no podemos dejar escapar esta oportunidad.” Los médicos vieron a toda la comunidad. Por aquel entonces no podía trabajar ni tampoco comer. Al fin me recuperé. Espero que otros sigan el tratamiento y puedan sentirse tan bien como yo me siento ahora.