Irak
Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja para cubrir carencias en atención obstétrica, salud mental y otras especialidades. También ha mantenido sus servicios de apoyo y formación de cirugía general, y su programa de cirugía reconstructiva para heridos graves, con base en Ammán, capital de la vecina Jordania.
Las actividades siguen estando bastante limitadas debido a las amenazas que aún reciben los equipos, pero la respuesta a necesidades urgentes dio un nuevo giro en 2010. La posibilidad de viajar y trabajar en algunas zonas más estables del país aumentó la capacidad de apoyo de MSF en áreas médicas más complejas, mejorando así los estándares de atención.
En las zonas más afectadas por la violencia sigue habiendo bombardeos y asesinatos, y decenas de personas mueren o resultan heridas cada mes. El miedo ha obligado a muchos a abandonar sus casas, mientras otros permanecen atrapados en ellas, con importantes consecuencias para su salud física y mental. El acceso directo a las víctimas de la violencia en las áreas más densamente pobladas sigue siendo limitado para las organizaciones humanitarias internacionales independientes.
Aunque muchos centros de salud funcionan, la calidad de la atención se ve afectada por la falta de personal especializado y de formación. Según el Ministerio de Salud iraquí, cientos de profesionales han sido asesinados durante el conflicto y muchos han huido del país. Faltan enfermeras y médicos especialistas, incluidos psiquiatras y psicólogos, y los que hay no han recibido formación desde principios de los noventa. En el pasado, la calidad de los servicios médicos iraquíes era de las mejores y con más recursos de la región, pero hoy adolecen de graves carencias.
Salud materno-infantil
Una de las consecuencias es el aumento de la mortalidad materna e infantil. En octubre de 2010, MSF inició un proyecto para mejorar la calidad de la atención obstétrica y perinatal en el hospital del distrito de Al Zahra, el centro especializado de referencia de la gobernación de Nayaf. MSF trabajó en la unidad de atención neonatal, dando también apoyo en urgencias, control de infecciones, suministro de medicamentos y formación de personal. Este tipo de soporte ha servido de modelo para la creación del hospital general de Basora, la mayor ciudad del sur del país, donde MSF trabaja desde 2006 y atiende hasta a 20.000 personas al mes. En el norte, un equipo de MSF formado por cirujanos iraquíes lleva a cabo unas 300 operaciones al mes en el hospital general de la ciudad de Hawiya.
Diálisis renal
En la ciudad de Kirkuk, MSF da apoyo a la unidad de diálisis del hospital público e inició un programa en junio de 2010 para pacientes con insuficiencia renal grave. El objetivo es tratar a unas 80 personas que necesitan diálisis. El Dr. Patrick Ruedin, especialista suizo en diálisis, asesoró al equipo durante una visita: “Aunque el número de pacientes afectados es bastante limitado, todos morirían sin diálisis. Viendo las necesidades existentes, podría considerarse un tratamiento de élite, pero Irak tiene los medios para reintroducir esta especialidad, sólo necesita un pequeño impulso”, declaró.
Cirugía reconstructiva
El programa de cirugía reconstructiva en Ammán, la capital de Jordania, iniciado en 2006, continuó recibiendo pacientes iraquíes. En 2010, más de 300 personas se sometieron a intervenciones de cirugía ortopédica, maxilofacial y plástica. El tratamiento y seguimiento de estos pacientes es complejo y requiere meses de hospitalización. A modo de ejemplo, se realizaron 19.000 sesiones de fisioterapia a lo largo del año.
Salud mental
En el área de salud mental ha habido algunos avances. MSF formó a personal hospitalario del Ministerio de Salud en el asesoramiento psicológico de pacientes. Los nuevos asesores trabajan ahora en dos hospitales de Bagdad y uno de Faluya. En 2010 se llevaron a cabo más de 5.000 sesiones para reducir el trauma provocado por la exposición a la violencia y la inseguridad en la que viven los iraquíes. El equipo cuenta con el soporte externo de personal internacional de MSF mediante videoconferencias.
El modelo de apoyo externo a los equipos en Irak y a centros del Ministerio de Salud continúa en marcha. MSF está formando a médicos de tres hospitales en Kirkuk y Nínive por este procedimiento.

