Irán
Cientos de miles de afganos viven en Sistán-Baluchistán, una provincia remota en el sureste de Irán, en precarias condiciones y con restricciones de acceso al trabajo, la educación y los servicios de salud. En 2007 la provincia se declaró cerrada a los extranjeros, según las autoridades, como medida de control de la delincuencia transfronteriza.
Durante más de una década, Médicos Sin Fronteras (MSF) se ha centrado en la asistencia a grupos vulnerables y minoritarios en Irán. La organización gestiona tres clínicas en Zahidán, la capital de Sistán-Baluchistán, realizando más de 6.300 consultas al mes en 2010. Los pacientes que requieren atención especializada y quirúrgica son referidos a centros del Ministerio de Salud. MSF cubre los costes de urgencias, consultas de especialistas, tratamiento y hospitalización de estas personas. Todas las referencias son seguidas por un médico de la organización.
Atención materna
En una cuarta clínica de Zahidán, MSF ofrece atención materno-infantil. Los alumbramientos normales son referidos a centros nacionales de parto seguro, mientras que los de alto riesgo son derivados a hospitales de la ciudad. Equipos móviles que incluyen matronas prestan atención postnatal a las pacientes en sus casas.
Ayuda a personas vulnerables
Atender a las personas más vulnerables sigue siendo el primer objetivo del proyecto de MSF. Un equipo hace visitas a domicilio en Zahidán para localizar a personas vulnerables y retornados afganos, identificar sus necesidades y ofrecerles atención médica, consejos sobre higiene básica, así como alimentos, materiales de limpieza, mantas y estufas.

