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Mozambique

La provincia de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique, es escenario de una crisis humanitaria derivada de una escalada de violencia, que, para 2020, había desplazado ya a más de medio millón de personas.

Mapa de proyectos MSF Mozambique
22.400  
personas con tratamiento antirretroviral de 1ª línea en programas apoyados por MSF
1.660 
personas con cólera tratadas
140 
personas comenzaron terapias de sustitución con opioides
110 
personas con TB-MDR en tratamiento
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Médicos Sin Fronteras tuvo que suspender sus actividades en las aldeas de Mocímboa da Praia y Macomia en marzo y mayo, respectivamente, debido al aumento de la violencia. Trasladamos entonces nuestra base a Pemba, donde muchas personas desplazadas se habían instalado en campos, y comenzamos a proporcionar atención médica general mediante clínicas móviles. Nuestros equipos construyeron letrinas, suministraron agua y trabajaron en centros de tratamiento del cólera. En diciembre, enviamos a un equipo a Montepuez, la segunda ciudad más grande de Cabo Delgado, para mejorar los servicios de salud general y mental y el suministro de agua para las personas vulnerables.

Nuestro programa en la capital, Maputo, continúa brindando atención especializada a pacientes con VIH avanzado, tuberculosis (TB) y otras infecciones oportunistas. Aproximadamente 2,2 millones de personas en Mozambique tienen VIH, de las que un 36% también tienen TB.

Nuestro programa de ayuda a personas que consumen drogas es el único existente en el país e implementa todas las intervenciones recomendadas por la Organización Mundial de la Salud, como la distribución de agujas y jeringas, la terapia de sustitución con opioides y el tratamiento de la sobredosis. En el barrio desfavorecido de Mafalala, MSF y una organización local gestionaron un centro de acogida para personas de este colectivo, donde se pueden hacer las pruebas del VIH, la TB y la hepatitis C, y donde se les ayuda con derivaciones para el tratamiento de estas enfermedades si dan positivo.

En Beira, seguimos trabajando para reducir las enfermedades y muertes relacionadas con el VIH; para ello, ofrecemos salud sexual y reproductiva, con pruebas del virus, asesoramiento y planificación familiar. Estos servicios están destinados a colectivos vulnerables y se prestan en clínicas móviles. También brindamos atención para el VIH avanzado en tres centros médicos de la ciudad.

Finalmente, para ayudar en la respuesta nacional a la COVID-19, brindamos apoyo logístico y técnico a los principales hospitales a los que eran derivados estos pacientes en Maputo; también ayudamos a las autoridades de salud a habilitar cuatro centros de aislamiento (dos en Pemba y dos en Beira). En Beira, también colaboramos en el seguimiento de pacientes con VIH que además habían contraído la COVID-19.



Este artículo ofrece una visión general de nuestro trabajo en este país entre enero y diciembre de 2020; es un resumen que no puede considerarse exhaustivo. En 2020, contábamos con 421 profesionales,* entre personal nacional e internacional, y gastamos 9,5 millones de euros en nuestras actividades médico-humanitarias. Trabajamos por primera vez en este país en 1984.

En 2020, MSF España era una de las secciones de MSF con actividades en el país. Si quieres conocer más en profundidad nuestro trabajo allí, consulta nuestro ‘Informe de Misiones’.

* La cifra de personal equivale al total de puestos a tiempo completo o FTE (del inglés full-time equivalent). Por ejemplo, dos personas a media jornada equivalen a un FTE.